jueves, 29 de octubre de 2009

Gazapo periodístico y publicitario

Las cuentas claras y el chocolate espeso...
Cita: “25 años, trescientos meses, nueve mil días, doscientas dieciséis mil horas, doce millones novecientos sesenta minutos trabajando, segundo a segundo, para educar y formar profesionales cultos”. (El Espectador, aviso media página, Universidad Santiago Arboleda, 25 años, domingo 25 de octubre del 2009, pág. 7).
Corrección: “Veinticinco años, 300 meses, 9.000 días, 216.000 horas, 12 millones 960 mil minutos trabajando –segundo a segundo– para educar y formar profesionales cultos”.
Comentarios:
a). Si bien es cierto que esa universidad educa y forma profesionales cultos, la verdad es que los mismos pueden salir con deficiencias en el área de matemáticas.
b). ¡Qué pena con la Sergio Arboleda! Según sus cuentas, dejaron de trabajar 959 mil 40 minutos, equivalentes a 15.984 horas; y éstas, a su vez, a 666 días. Como quien dice: caparon 26 días, 15 horas, 21 minutos y 36 segundos de clases por año.
c). De hecho, se incurre aquí en el error que he denominado La falta de repello; consistente en no revisar lo que se escribe, antes de editarlo.
d). Lo invito, amigo lector, a verificar las cuentas aquí analizadas. Será un buen ejercicio.
e). Debo insistir en que los jefes de redacción tienen la ineludible obligación de corregirles a los publicistas o a las agencias de publicidad –por supuesto que con mucho respeto y consideración– los materiales que éstos les envían para sus publicaciones. La excusa de que el cliente se puede disgustar por las observaciones, y perder así la pauta, no es válida tratándose de la defensa del buen uso del lenguaje.
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