jueves, 13 de agosto de 2009

Error mayúsculo e idolátrico

¡"Hijuepótamo" zoogazapo!
Citas:
1. "Ente Tomates y Fresas: – Fresas: Bastantes y sabrositas para los campesinos que quieren salvar una hipopótama y su cría…".
2. "Los Interrogantes del Momento: – La Pregunta Tenaz: ¿Y en Cali cuando marcharemos para salvar la vida de la hipopótama y su hijo?".
(Diario caleño, Ventana, Regional, 14 y 15-VII/09, págs. 6 y 7).
Correcciones:
1: “Ente tomates y fresas: – Fresas: Bastantes y sabrositas para los campesinos que quieren salvar un hipopótamo hembra y su cría…”.
2. “Los interrogantes del momento: – La pregunta tenaz: ¿Y en Cali, cuando marcharemos para salvar la vida del hipopótamo hembra y de su hijo?”.
Comentarios:
a). Aparte de reiterarle al columnista la incorrección por el giro vicioso (Uso, Abuso y Mal Uso de las Mayúsculas Iniciales en Textos Comunes y Corrientes; sin que Ellas Correspondan a Nombres Propios) que he denominado Las mayúsculas idolátricas, en esta ocasión debo “gazapearlo” por incurrir –al hablar de “una hipopótama”– en la falsa igualdad de sexos. Desliz más grave ahora que cuando a los “superextrahipermacromegaultrafeministas” y “superextrahipermacromegaultrafeministos” les da por hablar de “las niñas y” los niños, “las caleñas y” los caleños, “las ancianas y” los ancianos, “las avispas y” los “obispos”, etc., etc., etc.; “convencidas y” convencidos de que con esta lobería hacen gala de un lenguaje incluyente, y de que así defienden la igualdad de sexos.
b). La gravedad del error cometido por el comunicador no se atenúa por el hecho de que el ex ministro del Medio Ambiente (quien como tal debiera conocer los nombres de los animales), el doctor Juan Lozano, –al criticarle a su sucesor el “hipopotamicidio”–, por todos los medios masivos de comunicación y sin temblarle la voz, se refiera también a “la hipopótama” que aún queda viva. ¡Qué mal ejemplo dan estos dos personajes!
c). Una prueba fehaciente de que no sabemos tratar como es debido a los animales –ni siquiera por su nombre y género correctos– es la confusión en la que cayeron quienes relataron la noticia de que en Cali una res embistió al comandante de la policía ambiental: el periódico El País se refiere a un ‘novillo’, el diario Occidente, a una ‘vaquilla’; Q’hubo, a una ‘vaca’; la policía, a un ‘toro’; y YouTube.com habla de una ‘ternera’. ¿Cómo no distinguir un toro de una vaca? Ahí le dejo, amigo lector, para que coja el toro por los cuernos.
d). No todos los animales tienen su correspondiente nombre en femenino y masculino.
Veamos algunos ejemplos de nombres ambiguos:
* El alce, y el alce hembra.
* El buitre, y el buitre hembra.
* El caimán, y el caimán hembra.
* El camello, y el camello hembra.
* El canguro, y el canguro hembra.
* El castor, y el castor hembra.
* El chimpancé, y el chimpancé hembra.
* El cisne, y el cisne hembra.
* El comején, y el comején hembra.
* El cóndor, y el cóndor hembra.
* El delfín, y el delfín hembra (sólo existe Delfina, como nombre propio; y delfina, título nobiliario, mujer del delfín).
* El dromedario, y el dromedario hembra.
El dromedario tiene una sola giba o joroba, mientras que el camello tiene dos. Hé aquí un legendario gazapo publicitario visto permanentemente en las cajetillas de los afamados cigarrillos Camel: cuando lo que debían mostrar era la imagen de un camello, presentan la de un dromedario.
* El jaguar, y el jaguar hembra.
* El langostino, y el langostino hembra.
* El leopardo, y el leopardo hembra.
* El onagro, y el onagro hembra.
El onagro es un asno o burro salvaje, mientras que la onagra es una arbusto.
* El zorzal (o tordo), y el zorzal hembra (también puede ser la torda).
* La araña (o la tarántula), y la araña (o la tarántula) macho.
* La ardilla, y la ardilla macho.
* La cama, y la cama macho.
La cama es un híbrido que resulta del cruce de camello con llama, experimento en Los Emiratos Árabes. Las dos especies fueron parientes hace treinta millones de años.
* La cebra, y la cebra macho (preferible, con ‘c y no con ‘z’).
* La comadreja, y la comadreja macho.
* La cucaracha, y la cucaracha macho.
* La culebra, y la culebra macho (existía culebro, pero ha caído en desuso).
Los herpetólogos establecen la siguiente diferencia: ‘serpiente’ se refiere a cualquier ofidio en general, ya sea ‘víbora o culebra’; ‘víbora’ se refiere únicamente a serpientes venenosas.
* La foca, y la foca macho.
* La gaviota, y la gaviota macho.
* La hiena, y la hiena macho.
* La hormiga, y la hormiga macho.
* La jirafa, y la jirafa macho.
* La lagartija, y la lagartija macho.
* La langosta, y la langosta macho.
* La liebre, y la liebre macho.
* La llama, y la llama macho.
* La mariposa, y la mariposa macho.
* La nutria, y la nutria macho (o coipo).
* La pantera, y la pantera macho.
* La pulga, y la pulga macho.
* La rana, y la rana macho.
* La trucha, y la trucha macho.
Y entre éstos –el que nos ocupa– el hipopótamo cuya correspondiente pareja del sexo opuesto se denomina el hipopótamo hembra.
Para referirse en plural a estos animales, el calificativo de hembra o el de macho debe ir en singular: los hipopótamos hembra, las hormigas macho.
En el caso de algunos machos, los nombres de sus hembras también puede depender del artículo definido o indefinido, en singular o en plural: el hipopótamo, la hipopótamo; los hipopótamos, las hipopótamos; un hipopótamo, una hipopótamo; unos hipopótamos, unas hipopótamos.
Toda esta diversidad lingüística, sin que por ello haya discriminación o agresión de género y, ¡menos!, lugar a peleas o rencillas en el reino animal.
Otros de correspondencia irregular:
* El caballo, y la yegua (no caballa, que es un pez; ni yeguo).
* El gallo y la gallina (no galla ni gallino; sin embargo, existe el gallinazo y la gallinaza o aura).
* El tigre, y la tigresa (no tigra).
* El ratón, y la rata (no ratona ni rato).
* La abeja, y el zángano (abejón o abejorro).
* La cabra, y el cabrón.
* La vaca, y el toro (no vaco ni tora).
Caso especial es el del perro que, siendo su femenino la perra, puede ser –también– la chucha.
Nombres especiales:
* Buey (toro castrado después de su pubertad; si se capa antes genera novillos) Se lo denomina así cuando ha sido adiestrado para tareas de tiro, habiendo pasado de su condición de ‘entero’ a emasculado.
Mulo (o burdégano) y mula (híbridos estériles que resultan del cruce entre caballo y burra o entre burro y yegua).
El mulo y la mula son animales creados por el hombre, ya que en estado natural sus dos especies progenitoras se ignoran y no se cruzan.
Nombres que designan animales de poca edad (mas no el de su pareja):
* Abeja: pollo.
* Águila: aguilucho.
* Ballena: ballenato.
* Caballo: potro, potrillo.
* Cabra: chivo, chivato.
* Cerdo: lechón, lechoncillo, mamón.
* Ciervo: cervato.
* Gallo: pollo (de mediana edad), pollito (de menor edad).
* Ganso: ansarino.
* Jabalí: jabato.
* Liebre: lebrato, lebratillo.
* Lobo: lobato, lobatillo, lobezno.
* Oso: osezno.
* Paloma, palomino, pichón.
* Pavo: pavipollo.
* Perro: perrillo, cachorro.
* Rana: renacuajo (o ranacuajo).
* Vaca: becerro (hasta los dos años), ternero, ternerillo.
* Víbora: viborezno.
* Yegua: potranca.
Y uno muy particular:
Si lo correcto es carnero, ¿por qué decir o escribir “ovejo”?
Veamos lo que al respecto define la Academia:
* Carnero: mamífero rumiante de la familia de los bóvidos, macho de la oveja.
* Oveja: hembra del carnero.
* Cordero (a), o corderillo (a): cría (hasta el primer año de vida) del carnero y de la oveja.
* Borrego (a): cría (de uno a dos años de vida) del carnero y de la oveja.
En ningún diccionario se va a encontrar el barbarismo “ovejo”, ni el diminutivo “ovejito”; términos que, de manera frecuente e incorrecta, emplean quienes trabajan o tienen relación con el manejo de las especies menores.
Es conveniente grabarnos los apelativos de cada uno de los integrantes de esta singular familia ovejuna: el papá, carnero; la mamá, oveja; el bebé cordero o cordera; y el mayorcito, borrego o borrega.
De paso, digamos que estos ovinos balan, puesto que su voz o grito es el balido.
e). Hasta el corrector electrónico detecta, señala y corrige el género equivocado.
f). Por si fuera poco, todos hablan de la ‘caravana’ que revive el recorrido de los héroes de la Independencia. Si bien es cierto que una caravana es un grupo o comitiva de personas que –en cabalgaduras o vehículos– viajan o se desplazan unas tras otras; la verdad es que, suena más apropiado referirse a una cabalgata: “Desfile de jinetes, carrozas, bandas de música, danzantes, etc., que se organiza como festejo o celebración popular”.
*

Correspondencia:
Gracias a la lectura pude por fin resolver mi duda sobre los becerros y los terneros, los borregos y los corderos, y la de los bueyes y los novillos.
Respecto a la parte "Nombres que designan animales de poca edad (mas no el de su pareja): * Abeja: pollo". ¿Es correcto? Nunca escuché tal relación.
Agradezco su atención y lo respeto por hacer respetar la ortografía, cosa que cada vez es menos evidente en nuestra sociedad.
Diego Enrique Nieto
Respuesta:
El diccionario de la Real Academia Española, en la segunda acepción del término ‘pollo’, contempla este significado: "Cría de las abejas".
Nos restaría preguntarles a los entomólogos si ellos –en efecto– emplean el sustantivo ‘pollo’ con esta connotación.
"Ogil"
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