jueves, 24 de septiembre de 2009

Sin tilde ¿o con tilde?

Oscar ¿u Óscar?
Correpondencia
Consulta 2:
Busqué en la internet información relacionada con su nombre, Óscar.
Mi inquietud es tener una base sobre la cual discutir (sanamente) con alguien por qué sí debe llevar la tilde, pero no tuve éxito. Sin embargo, encontré su página y, siendo usted corrector de estilo y propietario de tal nombre, quiero agradecerle sus comentarios sobre las razones por las cuáles usted sí tilda su nombre.
Yolanda Cabrera Rodezno de González
(El Salvador, Centroamérica)
Respuesta:
Para comenzar, debemos tener presente que los nombres propios de personas no tienen ortografía.
Si bien es cierto que su escritura se debe ajustar a las normas ortográficas, la verdad es que la Academia no objeta aquellos que se salen de sus lineamientos.
Por eso –aunque el nombre más usado es Viviana– encontramos caprichosa e inexplicablemente a Bibiana, Vibiana y Biviana; incluso la variante de Vivián, se puede encontrar como Bibián, Vibián y Bivián. Y me haría interminable analizando otros nombres.
En cuanto a la tilde (y la duda más frecuente es con los nombres Omar / Ómar, Oscar / Óscar) el asunto puede tener una explicación lógica: depende de cómo han venido llamando al individuo en su entorno familiar y social. Esto es, en qué sílaba ­–quienes los llaman o quienes llevan estos nombres– hacen mayor fuerza en la pronunciación. Serían dos formas distintas: Omar / Oscar, con acento prosódico (mayor relieve en la pronunciación de la última sílaba), y Ómar / Óscar, con acento diacrítico u ortográfico (tilde en la primera sílaba); lo que obliga a quienes los pronuncian a establecer la diferencia entre uno y otro.
Por lo general, cada una de las dos formas, Omar y Oscar u Ómar y Óscar se caracterizan por su mayor uso en poblaciones o regiones diversas. Por ejemplo, en Colombia, en Ocaña (Norte de Santander) se pronuncia mayoritariamente Omar / Oscar, palabras agudas; mientras que en el resto del país la tendencia es a pronunciar Ómar / Óscar, palabras graves.
Toda mi vida en casa de mis mayores, y de parte de mis amigos y allegados siempre he escuchado mi nombre con acento en la primera sílaba, de ahí que yo lo escriba de esa forma.
En definitiva y por la fuerza de la costumbre, sólo para Ómar u Omar y Óscar u Oscar, ambas formas son válidas; aunque se le dé preferencia a la grafía tildada.
Pero, la verdad resulta ser que esto no sucede con todos los nombres: se escucharía muy mal Angel, en lugar de Ángel; Hector, en lugar de Héctor; Ivan, en lugar de Iván; Osmán, en lugar de Osman; Carmén, en lugar de Carmen; Evá, en lugar de Eva; Maria, en lugar de María u Olgá, en lugar de Olga. Luego, la lista de nombres que no admiten una pronunciación dual (o una marcación diferencial de la tilde) es infinita.


"Ogil"
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